¿La laicidad colabora con la pérdida de religiosidad?

No, pues algunos valores judeocristianos e incluso musulmanes permanecen en la ética laica pregonada por los Estados democráticos, como la solidaridad, los derechos del hombre y de la dignidad humana, lo que demuestra que ni la laicidad es por sí misma perniciosa, ni las religiones tienen valores dañinos por sí mismos.